Cambiar empastes antiguos: cuándo conviene y qué opciones estéticas existen

Muchas personas tienen en la boca empastes que se hicieron hace 15, 20 o incluso 30 años. Algunos son de amalgama de plata, el material gris oscuro que fue habitual durante décadas, y otros son de composite que con el tiempo se han oscurecido o desgastado.

Es normal preguntarse: ¿hay que cambiarlos? ¿Es peligroso tenerlos? ¿Se pueden sustituir por algo más estético?

En Clínica Dental Soto, en Vinaròs, recibimos a menudo estas consultas. La respuesta corta es que no todos los empastes antiguos hay que cambiarlos, pero algunos sí, y saber distinguirlos es lo importante.

Los empastes no son eternos

Un empaste está sometido cada día a la masticación, a cambios de temperatura y al contacto con alimentos y bebidas. Con los años es normal que aparezca:

  • Desgaste de la superficie.
  • Pequeñas grietas o fracturas en el empaste o en el diente que lo rodea.
  • Filtraciones en los bordes, por donde pueden entrar bacterias.
  • Caries secundaria, es decir, una nueva caries debajo o alrededor del empaste.

El problema es que muchas de estas alteraciones no duelen al principio y solo se detectan en una revisión con exploración y radiografías.

Señales de que un empaste puede necesitar cambiarse

Conviene consultar si notas:

1. Bordes oscuros o una línea gris alrededor del empaste

Puede ser solo una tinción, pero también una señal de filtración.

2. Sensibilidad al frío, al calor o al morder

Sobre todo si antes no la tenías. Puede indicar una fisura o una caries bajo el empaste. Si te ocurre, quizá te interese leer nuestro artículo sobre la sensibilidad dental.

3. Un trozo de empaste o de diente se ha roto

Los empastes de amalgama grandes pueden debilitar las paredes del diente con el tiempo y favorecer fisuras dentales.

4. Se te queda comida atrapada siempre en el mismo sitio

Puede indicar que el empaste ha perdido su forma o su contacto con el diente vecino.

5. El diente se ve grisáceo

Las amalgamas pueden teñir el diente desde dentro y dar un aspecto oscuro, incluso en zonas visibles al sonreír.

6. Simplemente no te gusta cómo se ve

Es un motivo legítimo, siempre que se valore antes que el cambio no comprometa la salud del diente.

¿Hay que quitar los empastes de amalgama por seguridad?

Es una de las preguntas más frecuentes.

Desde el 1 de enero de 2025, la Unión Europea ha dejado de permitir el uso de la amalgama dental en nuevos tratamientos, salvo casos médicos muy concretos. Esta decisión responde sobre todo a motivos medioambientales, por el mercurio que contiene el material.

Sin embargo, esto no significa que haya que retirar todas las amalgamas que ya están en boca. Un empaste de amalgama en buen estado, sin caries, fracturas ni filtraciones, no suele necesitar sustituirse solo por ser de amalgama. De hecho, retirar un empaste sano supone eliminar algo de estructura dental.

Lo recomendable es valorar cada empaste de forma individual y sustituirlo cuando existe un motivo clínico o un deseo estético justificado.

Cuando se retira una amalgama, se hace con medidas de protección adecuadas, como el aislamiento del diente y la aspiración continua.

Opciones para sustituir un empaste antiguo

La mejor opción depende sobre todo de cuánto diente sano queda.

Composite (empaste estético)

Es una resina del color del diente que se adhiere directamente a su superficie. Está indicado cuando la cavidad es pequeña o mediana. Sus ventajas: se hace en una sola sesión, se conserva más diente sano y el resultado es prácticamente invisible.

Incrustaciones (inlays y onlays)

Cuando el empaste antiguo es grande y el diente ha perdido bastante estructura, un empaste directo puede no ser la opción más resistente. Las incrustaciones son piezas de cerámica o composite que se fabrican a medida y se cementan sobre el diente. Refuerzan el diente sin tener que tallarlo por completo como una corona. En su fabricación puede utilizarse el escáner intraoral, que evita las impresiones tradicionales.

Corona

Si el diente está muy debilitado o fracturado, puede ser necesaria una corona dental que lo cubra y lo proteja por completo.

Endodoncia, cuando la caries ha llegado al nervio

Si bajo un empaste antiguo la caries ha alcanzado la pulpa, puede ser necesario realizar una endodoncia antes de restaurar el diente. Es otro motivo para no retrasar la revisión.

¿Se pueden cambiar todos a la vez?

Depende del número de empastes y de su estado. Lo habitual es priorizar los que presentan caries, fracturas o filtraciones y planificar el resto por fases. Así cada diente recibe el tratamiento que necesita y no se sustituyen empastes que todavía funcionan bien.

Si además de los empastes quieres mejorar el color general de tu sonrisa, conviene planificar antes el orden. Por ejemplo, si vas a hacerte un blanqueamiento dental, es preferible hacerlo antes de cambiar los empastes visibles, porque el composite no se blanquea y su color se elige según el tono final del diente.

Revisa tus empastes antes de que den problemas

Un empaste antiguo puede parecer perfecto a simple vista y esconder una caries por debajo. También puede estar en muy buen estado y no necesitar ningún cambio. La única forma de saberlo es revisarlo.

En Clínica Dental Soto, en Vinaròs, valoramos cada empaste con exploración clínica y radiografías, te explicamos cuáles conviene cambiar y por qué, y te proponemos la opción más conservadora y estética para cada diente.

Además, contamos con el Certificado de Excelencia Odontológica DentalQuality®, un reconocimiento que acredita el cumplimiento de estándares de calidad odontológica y atención al paciente.

Puedes pedir tu cita llamando al 964 454 828 o al 601 204 492, o solicitarla a través de nuestra página de cita previa.